Guy Cassiers: "No pienso en mí como director teatral sino como político"

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Una misma obra representada en cuatro países diferentes -Bélgica, España, Inglaterra y Francia- en sus respectivos idiomas y con actores distintos, pero dirigida por la misma persona, es el nuevo reto del dramaturgo belga Guy Cassiers, que se ve más como un "político" que como director.

"No pienso en mí como un director de teatro. Soy un político que puede ayudar a la gente a tener ideas nuevas y diferentes que se pueden usar políticamente, que les pueden ayudar a pensar de forma distinta sobre lo que pasa en su ciudad o en el mundo", explica en una entrevista a Efe.

Conocido por su maestría técnica a nivel visual -muchas de sus obras incorporan vídeos como recurso-, Cassiers (Amberes, 1960) dirige la compañía Toneelhuis de Amberes desde el 2006 y en ella comparte escena con otros directores "residentes", una forma de organización en la que todos ponen su granito de arena.

Una forma diferente de hacer, intrínseca en su personalidad, pues para él todo el "viaje" es fundamental en una obra, desde los actores, los directores con los que comparte compañía, la audiencia, o los técnicos a quienes asemeja con "artistas de jazz", por su capacidad y necesidad de improvisación.

Su nueva obra está inspirada en el texto de Philippe Claudel "La nieta del Sr. Linh" y cuenta la historia concreta de un hombre que llega a un país en el que no conoce a nadie y cuya lengua ignora.

Una obra muy conectada con la anterior de Cassiers, "Boderline", basada en el texto de Elfriede Jelinek en el que la Premio Nobel de Literatura (2004) se centra en la responsabilidad política y ética que tiene un ciudadano europeo sobre el tema de los refugiados en forma de confrontación política, es decir, de forma más amplia.

"Para mí era importante ayudar a la gente a entender cuán difícil es para una persona que llega aquí, que ha dejado todo lo que tiene en su casa, que ha sido forzada a irse, y no encuentra el puente adecuado para desarrollar aquí su vida, aunque las circunstancias sean de apoyo", precisó Cassier, que considera que eso es lo que ocurre en la actualidad con los refugiados en Europa.

Una "trilogía", en palabras de Cassiers, que se completa con el actor Mohamed Toukabri, uno de los residentes de su compañía que fue refugiado hace 15 años en Europa.

"Para mí eso es la calidad sobre lo que una compañía puede hacer, extraer esos ángulos diferentes de la misma idea y poner el foco en ellos a través de diferentes gafas", sostiene.

La realidad europea ha sido un recurso continuo en las últimas obras del autor flamenco como "Blood & Roses. The Song of Joan and Gilles" (2011), sobre el poder y la manipulación de la Iglesia; "Dark Heart" (2011) sobre la novela de Joseph Conrad "El corazón de las tinieblas" sobre la historia colonial.

Con un ligero parecido físico al genial Woody Allen -reconoce que en su juventud esta similitud estaba más acentuada-, el director teatral parece emular al neoyorquino con la producción de sus obras en diferentes países europeos, aunque Cassiers da un paso más: hará cuatro versiones (flamenco, español, inglés y francés), en cuatro países y con cuatro actores diferentes.

En el 2020 las cuatro versiones juntas serán representadas en el teatro La Colline de París, en una obra que cerrará el círculo.

Según sus propias cuentas, suma 150 representaciones en Bélgica y Holanda y otras 200 en otros países, unas cifras entre la que se encuentran sus representaciones el Festival Temporada Alta de Girona, casi un habitual en la reposición de sus obras y con quienes ha sentido una "conexión" especial desde sus inicios, motivo por el cual representará allí el "Sr. Lihn" en catalán.

Con la "pegatina en la frente" de la innovación tecnológica, Cassiers no se muestra molesto pero sí un poco cansado de ese encasillamiento, toda vez que reconoce que a partir de su formación como artista gráfico está muy influenciado por las imágenes, la televisión y el cine.

"Para mí el sonido es tan importante como el vídeo, lo que me gusta en el teatro es unir todas las artes. Todos hemos nacido con la televisión y las imágenes, y por eso para mi es muy natural importarlo al teatro", concluyó.

EFE