Hermann Broch: “La muerte de Virgilio”

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Hermann Broch escritor austríaco (1886-1957) fue miembro de aquel inolvidable grupo de pintores, músicos y escritores, que elevó una vez más Viena a las alturas de la creatividad. Un siglo los vio nacer bajo el imperio austrohúngaro; el siguiente con el nazismo llevó a muchos de ellos a la tragedia y a otros a la desesperación. Pero la obra de Brocho, a igual que la de otros quedó ahí, reconocida y estudiada. Indiscutible. Si toda escritura es importante, la que dejó mayor huella universal, un impacto capaz de equipararlo al Ulises de Joyce, ha sido su extensa novela La Muerte de Virgilio.


La primera edición en España salió en el año 2000 editada por Alianza Editorial en una magnífica versión de J. M Ripalda sobre traducción de A. Gregori.

 En 2007 una nueva edición con mejorada presentación y tipo de letra vio la luz, en el sentido más transparente de la palabra, para que de nuevo todos aquellos, que no somos legión, volvamos a comentarla y propagarla, valorar su calidad de su contenido, maestra ejemplar que con el tiempo ha venido ganando su reconocimiento a partir de mediados del siglo XX. En ella, tan exigente y barroco autor, nos cuenta las vicisitudes y reflexiones del poeta Virgilio, cuando “siente” que la muerte le llegará en una horas. Con una prosa brillante y embriagadora plantea en un monólogo interior en tercera persona, una reflexión sobre los criterios antagónicos y el conflicto de creación literaria frente al poder político, denunciando el peligro que supone para la cultura occidental aceptar la barbarie del nacionalsocialismo.

El destino de Hermann Broch tiene un gran paralelismo con el de Musil, otro de los grandes novelistas de aquella generación. Sus novelas continúan parcialmente la tradición del realismo burgués y se pueden comparar con Theodor Fontane por sus estudios de la sociedad, así como con la crónica familiar de Thomas Mann. Con la diferencia que en su crítica social y cultural sobresalen más los aspectos que la trascienden La muerte de Virgilio se considera su mejor novela, aunque no ampliamente leída en España, nada extraño en la esfera de lo que se consideran “buenos lectores”.Lo que muestra como su alto valor intelectual, que ahonda en lo social y político desde una óptica histórica muy analítica no disfruta con sólido arraigo por estas tierras.

La acción de la novela trata las últimas dieciocho horas de la vida del gran poeta autor de la Eneida, cuando al final de su vida decide destruirla. Siente remordimiento en un delirante ser o no ser, dominado por febriles sueños con los recuerdos de su vida y triunfo como poeta nacional, pues aunque la Eneida se ha convertido en la Biblia panteísta de todos los romanos, considera que debe ser destruida al vivir bajo la duda no solamente de la calidad de la obra sino al mismo tiempo sobre la responsabilidad ante los grades hechos históricos de ser la gran figura nacional, el adorado poeta que representa al imperio.